De mi experiencia en el MINERD escribí el libro Una gestión educativa: el aprendizaje como eje misional, ed. UAPA, 2025, en el cual se hace un recuento sobre los aspectos principales que ocuparon mi atención, en especial los programas orientados a mejorar el aprendizaje de los niños.
Se dedicó un enorme esfuerzo para lograr la cobertura total en primaria, casi lograda, y mejorar los indicadores en preescolar y en secundaria, que son los dos desafíos más importantes para lograr la aspiración colectiva de igualar las oportunidades educativas.
También, Con Base orientado a la alfabetización de los niños en tiempo oportuno, recibió un impulso notable. Todos los niños deben, al final del tercer grado de primaria, saber leer y escribir bien y comprender los textos a su disposición. Si se continúa este esfuerzo, se crearán las bases para que los niños tengan más oportunidades de éxito en los ciclos posteriores. La escuela será de más calidad con la consolidación de este programa.
Para los docentes que logren la meta de alfabetizar al menos el 80% de los niños a su cargo, se creó un incentivo de 50 mil pesos. Este año lo recibieron más de 500 de ellos, pero el esfuerzo debió ser mayor.
Es conveniente indicar que especial atención se puso a la formación de docentes desde su ingreso al sistema con un riguroso programa de inducción, y para los docentes activos se duplicó el financiamiento a INAFOCAM para atender sus necesidades de capacitación, sobre todo, puesto que el currículo de los diferentes niveles y modalidades cambió. Los docentes requieren conocer a profundidad el enfoque por competencias del nuevo currículo para poder enseñar bajo este enfoque y poder evaluar los resultados de aprendizaje. Sin una buena capacitación, los docentes seguirán el enfoque tradicional de enseñanza basado en la memorización.